Hay que salvar la industria (Nou Treball)

Por Javier Torilo Gallego, trabajador de TE Connectivity, con 17 años en la empresa.

Va a hacer casi un año que en TE Connectivity Montcada nos vimos abocados a un expediente de regulación de empleo. Lo explicaba en otro artículo del Nou Treball:

Hace unas semanas, la dirección europea de la compañía nos comunicaba su intención de cerrar la planta de Montcada i Reixac, a pesar de haber firmado un compromiso de sostenibilidad de 3 años, garantizando la carga de trabajo, nuevos proyectos e inversiones, y la estabilidad de la fábrica sin más despidos durante como mínimo ese periodo de tiempo.

Ni un año han sido capaces de cumplir con el acuerdo.

No porque tenga pérdidas; todo lo contrario, somos una planta que genera pingües beneficios.

No por falta de trabajo, sino porque nos lo quitan para quedárselo las fábricas que tienen en Alemania y su periferia, en la República Checa y Hungría.

La multinacional TE Connectivity, empresa en la que trabajo, en su línea de negocio auto, en su planta de Montcada i Reixac, fue la primera fábrica en conseguir 5 estrellas en el grupo, parámetros con los que la compañía evalúa a sus plantas a nivel mundial como son la calidad, rentabilidad, flexibilidad, ventas, entregas a tiempo, servicio al cliente… En definitiva, la excelencia. Todo eso puso a esta pequeña fábrica de 400 trabajadores en el número uno del ranking.

Todo eso no ha servido de nada.

En tiempos de pandemia mundial, muchas empresas y multinacionales aprovechan la coyuntura para tomar acciones que en tiempos normales no se atreverían a implementar con tanto descaro. Lo hacen sin ningún escrúpulo, guiados por una sed de ganar más dinero aunque sea a costa de desgracias ajenas, aunque sea jugando con el futuro de personas que se han dedicado en cuerpo y alma gran parte de su vida laboral y exprimiendo todas las ayudas que consiguen de gobiernos y municipios.

Alegan reestructuraciones, posibles bajadas de demanda, una retahíla de excusas hipócritas para enmascarar una DESLOCALIZACIÓN. Sus justificaciones están basadas en mentiras e hipótesis.

¿Y por qué la planta de Montcada i Reixac, si es tan rentable, si somos tan buenos trabajadores?

Pues porque en España es más fácil y barato cerrar una empresa que en otros países de la Unión Europea. Porque países como Alemania o Francia son proteccionistas y no permiten que se desmantele su industria.

Gracias a la maravillosa reforma laboral, nuestra legislación es más laxa y permisiva y no pone obstáculos a las compañías que quieren echar el cierre, ni siquiera el de las administraciones, que antaño tenían algún poder de decisión cuando la cosa era demasiado escandalosa y podían en última instancia rechazar un cierre.

TE Connectivity, Nissan, General Cable, Saint Gobain, Bultaco, Bosch, Continental, Nobel Automotive, Olivetti, Delphi, Showa, SinterMetal, Derbi, Yamaha, Valeo, Sony… Son el degoteo de empresas que cierran, por poner ejemplos. Vamos cayendo una tras otra. ¿Y qué hacen nuestros gobernantes ante la destrucción de puestos de trabajo?

Hay que derogar la reforma laboral, hay que invertir en nuestro tejido industrial para obtener un modelo sostenible y de valor añadido, hay que perder el miedo a nacionalizar y defender aquellos sectores claves y estratégicos para nuestro futuro económico y que el estado pueda intervenir cuando sea por el interés general de la sociedad.

QUEREMOS Y EXIGIMOS QUE TE CONNECTIVITY CUMPLA EL ACUERDO PACTADO, GARANTICE LOS DOS AÑOS QUE QUEDAN DE COMPROMISOS, Y SE SIENTE A NEGOCIAR NO UN CIERRE DE PLANTA SINO FÓRMULAS PARA ASEGURAR Y GARANTIZAR LA CONTINUIDAD O REINDUSTRIALIZACIÓN DE LOS MÁXIMOS PUESTOS DE TRABAJO.

Puede que para nosotros ya sea tarde, como para tantas y tantas empresas que están cerrando en este país.